¿Cómo se origina el cáncer de seno?

Los cambios o mutaciones en el ADN pueden causar que las células normales del seno se vuelvan cancerosas. Ciertos cambios en el ADN se heredan de los padres y pueden aumentar significativamente su riesgo de cáncer de seno. Otros factores de riesgo relacionados con el estilo de vida, como la alimentación y cuánto ejercicio hace, pueden aumentar la probabilidad de padecer cáncer de seno, aunque aún no se sabe exactamente cómo algunos de estos factores de riesgo causan que las células normales se conviertan en cáncer. Las hormonas parecen tener un efecto en muchos casos de cáncer de seno, aunque no se conoce totalmente cómo ocurre esto.

Mutaciones hereditarias y mutaciones adquiridas del ADN

Las células de los senos normales se convierten en cancerosas debido a cambios (mutaciones) en el ADN. El ADN es el producto químico de nuestras células que conforma nuestros genes. Los genes tienen las instrucciones sobre cómo funcionan nuestras células.

Algunas mutaciones en el ADN son hereditarias, o sea que se adquieren de sus padres. Esto significa que las mutaciones están en todas sus células cuando usted nace. Algunas mutaciones pueden aumentar en gran medida el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Las mutaciones causan muchos de los cánceres que son frecuentes en algunas familias, y a menudo causan cáncer cuando las personas son más jóvenes.

No obstante, la mayoría de las mutaciones en el ADN vinculadas al cáncer de seno son adquiridas. Esto significa que el cambio ocurrió en las células del seno durante el transcurso de la vida de una persona, y no es un cambio que se heredó o que se tenía al nacer. Las mutaciones del ADN adquiridas ocurren con el paso del tiempo solamente en las células del cáncer de seno.

Un ADN mutado puede dar lugar a genes mutados. Algunos genes controlan cuándo crecen nuestras células, cuándo se dividen para formar nuevas células y cuándo mueren. Los cambios en estos genes pueden causar que las células pierdan su control normal, y están vinculados con el cáncer.

Protooncogenes

Los protooncogenes son genes que ayudan al  crecimiento normal de las células. Cuando un protooncogen experimenta algún tipo de mutación (cambio), o hay demasiadas copias de él, pasa a ser un gen “malo” que puede quedarse encendido o activado cuando no debería estarlo. Cuando esto sucede, la célula crece fuera de control y produce más células que crecen descontroladamente. Esto puede causar cáncer. Este gen malo se llama oncogén.

Imagínese que una célula es como un automóvil. Para que el automóvil funcione bien, se necesitan formas de controlar qué tan rápido se desplaza por las avenidas. Un protooncogen normalmente funciona de una manera muy similar a un acelerador. Ayuda a controlar la manera y el momento en que las células crecen y se dividen. Un oncogén es como un  acelerador que está permanentemente presionado y que ocasiona que la célula se divida sin control.

Genes supresores de tumor

Los genes supresores de tumores son genes normales que desaceleran la división celular (crecimiento celular), reparan los errores en el ADN, o indican a las células cuándo deben morir (un proceso conocido como apoptosis o muerte celular programada). Cuando los genes supresores de tumores no funcionan adecuadamente, las células pueden crecer fuera de control, producir más células que crecen en forma descontrolada, y las células no mueren cuando deberían hacerlo, y puedan causar cáncer.

Un gen supresor de tumor es como el pedal del freno en un automóvil. Normalmente evita que la célula se divida muy rápidamente del mismo modo que el freno impide que un automóvil se conduzca demasiado rápido. Cuando algo anda mal en el gen, como en el caso de una mutación, el “freno” no funciona y la división celular puede descontrolarse.

Cambios genéticos hereditarios

Ciertas mutaciones hereditarias (cambios) en el ADN pueden aumentar dramáticamente el riesgo de padecer ciertos cánceres y se vinculan a muchos de los cánceres que afectan a algunas familias. Por ejemplo, los genes BRCA (BRCA1 y BRCA2) son genes supresores de tumores. Cuando uno de estos genes cambia, ya no suprime el crecimiento celular anormal, y es más probable que se origine el cáncer. Un cambio en uno de estos genes puede ser transmitido de los padres a los hijos.

Las mujeres ya se han comenzado a beneficiar de los avances en la comprensión de las bases genéticas del cáncer de seno. Las pruebas genéticas pueden identificar a algunas mujeres que han heredado mutaciones en los genes supresores de tumores BRCA1 o BRCA2 (o con menos frecuencia en otros genes como PALB2, ATM o CHEK2). Estas mujeres pueden tomar medidas para reducir su riesgo de cáncer de seno aumentando la concienciación acerca de sus senos y siguiendo las recomendaciones de detección apropiadas para ayudar a encontrar el cáncer en una etapa más temprana y más tratable. Debido a que estas mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 también están relacionadas con otros tipos de cáncer (además del cáncer de seno), las mujeres con estas mutaciones también pueden considerar pruebas de detección tempranas y acciones preventivas para otros cánceres.

Las mutaciones en los genes supresores de tumores, como los genes BRCA, se consideran de “alta penetrancia”, ya que a menudo pueden ocasionar cáncer. Aunque muchas mujeres con mutaciones de alta penetrancia padecen cáncer, la mayoría de los casos de cáncer (incluyendo cáncer de seno) no son causados por esta clase de mutación.

Más frecuentemente, son las mutaciones de baja penetrancia o las variaciones genéticas las que son un factor en el desarrollo de cáncer. Cada una de estas mutaciones puede tener un efecto pequeño en el desarrollo del cáncer de una persona en particular; sin embargo, el efecto general en la población puede ser considerable ya que las mutaciones son comunes, y las personas a menudo tienen más de una al mismo tiempo. Los genes involucrados pueden afectar los niveles hormonales, el metabolismo u otros factores que impactan el riesgo para el cáncer de seno. Estos genes también podrían causar gran parte del riesgo de cáncer de seno que padecen algunas familias.

Cambios genéticos adquiridos

La mayoría de las mutaciones del ADN relacionadas con el cáncer de seno ocurren en las células del seno durante el transcurso de la vida de una mujer, y no son heredadas. Estas mutaciones adquiridas de los oncogenes y/o de los genes supresores de tumores pueden ser el resultado de otros factores, como radiación o sustancias químicas que causan cáncer. No obstante, hasta el momento se desconocen las causas de la mayoría de las mutaciones adquiridas que podrían ocasionar cáncer de seno. La mayoría de los cánceres de seno tienen varias mutaciones genéticas que son adquiridas.

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Bahcall O. Common variation and heritability estimates for breast, ovarian and prostate cancers. Nature Genetics. Accessed at www.nature.com/icogs/primer/common-variation-and-heritability-estimates-for-breast-ovarian-and-prostate-cancers/ on May 30, 2013.

Última revisión médica completa: septiembre 18, 2019 Actualización más reciente: septiembre 18, 2019

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